Agosto como viene se va

Agosto, arena dorada que se escurre entre los dedos, desconfiado en amores de verano que duran lo que un escarceo en la terminal del aeropuerto, o quizás en el andén, destino la estación del olvido. Agosto, desmelenándose contra lo cotidiano de meses enhebrados en la tristeza de una cadena de producción, o en el golpeteo en las teclas de un dispositivo exhausto de des(información). Agosto fuerza la risa en carcajadas de quita y pon, mientras...