Déjame morir, ¡oh, Dios!

Déjame morir, ¡oh, Dos! poesía, versos

Déjame morir, ¡oh, Dos! poesía, versos

 

Déjame morir, ¡oh, Dios!, mirando el azul de tu cielo,

entre nubes de algodón, sin más dolor que la Luna

pájaros de sueños alzando el vuelo

Y tú dormido entre mis brazos.

 

Déjame morir, ¡oh, Dios!, con el horizonte sobre mi cabeza

En un infinito de ideas entre ceja y ceja

metidas en una mochila

y, caducando sólo con la vida

 

Déjame morir, ¡oh, Dios!, entre sábanas de algodón

acariciando mis helados pies por la nostalgia

Y ocultando mis pupilas en el blanco

de nudos tejidos por la conciencia

 

Déjame morir, ¡oh, Dios!, en el recuerdo

de quién vivió en la eternidad de mi corazón

y murió, en lo clandestino de momentos

silencios sinuosos de su cuello

 

Déjame morir, ¡oh, Dios!, en el perdón de mis pecados,

el lamento de mi pena deslizándose por mis dedos

Y en la soledad perversa, abandonada a mi suerte

de naufragar en ríos de tinta china

 

Déjame morir, ¡oh, Dios!, cargando con mis preguntas

sin más respuesta que el olvido

Entre el ayer de mis labios sellados por siempre

y el hoy de mis pupilas, oscurecidas por la tragedia

 

Déjame morir, ¡oh, Dios!, que ya no quiero vivir más

en el gris del mar de la desesperación

El añil de esta, mi condena

Y el negro de todos mis infiernos.

 

2 Comentarios

  1. Un placer leerte ,como siempre querida ,comparto y feliz domingo

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