Blog literario, poesia

Once días con mi padre, poesía

Es un honor siempre, recibir a nuevos escritores y nuevos poetas. En esta ocasión es Zaida Castillo que nos ofrece un poema dedicado a su padre. La autora se ha estrenado recientemente con Elefantes Amarillos, relatos y poesías sobre “el dolor ajeno y el propio, al pasar del tiempo, inmutable ante nuestros tormentos; los altibajos del amor, la desacertada crueldad de la vida, y la búsqueda eterna de esos momentos de magia que nos hacen creer que a veces, pueden existir los elefantes amarillos”. Aquí una muestra.

Eras como gorrión herido

Que no puede alzar las alas

Para levantar el vuelo

Y dirigir la bandada

Que revolotea sin rumbo

Al rededor de tu cama

Hecha de lienzos amarillentos

Y flecos de porcelana.

 

Desde la medrosa cama

A cada instante llamabas

Reclamando el agua fresca

Para lavar tus heridas

Que tácitamente limpiaba

Y aliviado me agradecias

Con la sonrisa en la cara

Que yo colmaba d besos

LLenos de amor y lágrimas.

 

Tú que volabas garboso

Por los montes de Granada

Buscando por los alcores

A una alondra parda

Que oiste cantar un dia

Posada en la verde rama

De un olivo frondoso

Que habia en la montaña.

 

Con ella hiciste el nido

En una cueva de cañas

Donde nació la bandada

Que criaste con amor

Junto a la alondra parda.

 

Un año, el ocho de enero

Cuando la tarde empezaba

Se te quedarón los trinos

Dormidos en la garganta

Y perdidas en el universo

Tus humildes alas

Todo quedó en silencio

Tú, ya no cantabas.

 

Gracias papá por todo

Lo que me has dado

Yo solo te di acambio

Once dias de cuidados

Y un ramito de violetas

Que te puse entre las manos.

Enlaces:

Amazon Elefantes Amarillos

@zaidacastillo51