Reseña: POEMARIO DESNUDA. Serie Timbre de Mujer de Aline R. Fagundes

Blog literario, reseñas

Poemario Desnuda (Timbre de Mujer nº 1), poesía

Tú no oprimas mis manos.

Llegará el duradero

tiempo de reposar con mucho polvo

y sombra en los entretejidos dedos.

 

Y dirías: «No puedo

amarla, porque ya se desgranaron

como mieses sus dedos».

Íntima -Gabriela Mistral

Definir que es la poesía requiere de un Universo que se nos escapa entre los dedos a la mayoría de nosotros. Siempre recurro a una metáfora de un gran poeta y amigo como es Juan Antonio Carrasco al decir que «la vida no es poesía, mas la poesía es vida». Y con esa certeza nacida de la observación de realidades mancilladas por el hombre, no puedo estar más de acuerdo. El poeta nace con la sensibilidad escrita en los genes. Su ADN es un polinucleótido, núcleos diversos de amor, intromisión, contemplación y dolor engarzados en secuencias de letras generando su propio ser de nostalgia, melancolía, alegría, desafíos y respuestas; letras que se unen al ritmo de la música inspirando palabras cuyo concepto es la belleza como definición.

Aline Fagundes es una poeta; nota aclaratoria: el femenino de poetisa no es la paridad de poeta, y en mi opinión la deshecho; que rompe los esquemas de la poesía clásica, ritmo, métrica y rima. ¿Desde cuándo la vida cumple las normas establecidas? Así es y debe ser la poesía, libre de silogismos, de acatamientos impuestos; de dictaduras sintácticas. La poesía es la anarquía de la observación, litiga con el sonido y la belleza para iluminar un mundo amparado en la oscuridad de las prisas y la desolación de imágenes ingratas. Esta poeta se presenta con Poemario Desnuda para despojar de negrura infinita aquello que los hombres de a pie miran en la rutina. Aline Fagundes ilumina en una poesía existencial trazos de vida y muerte guiando a quienes se acercan a ella a la luz de su mirada. Su Aura se extiende en la infinidad de un alma blanca, sin anclajes a ninguna frontera.

Flamea;

en bocanadas de arco-iris

muerde los sueños pétreos

que duermen en mi pecho

La bipolaridad de sus versos se ajusta a las contradicciones que nos amparan. Paradojas que inundan nuestro vocabulario amor y muerte; hielo y fuego; papel sin letras; caos y calma; luz y ceguera; noche y sueños; espacio y tiempo; ignorancia y clasicismo. Una cuerda que se tensa con la elasticidad de la vida.

Elasticidad que en todo palpita

vida y muerte en sintonía:

la chispa de las grises sombras

atada a las mechas rojizas.

Poemas como Mundo Acallado, principio pitagórico de un sueño sin poesía, condenada a la ignominia y al vacío de palabras. Y en contraposición, Notas, renglones de vitalidad escritas en la dinámica de la vida. De su vigor nacen versos sin más enigma que la emoción de quien los lee.

El hombre es fruto de la Madre Naturaleza a quien le debemos la pleitesía de existir rodeados de hojas y primavera; flores y otoño; rocío y aura… Definirla, un desafío al Creador en leyendas y misticismos; doctrinas corruptas de victorias y fracasos; mandamientos de dioses exentos de conciencia. Es el tributo que la poeta ofrece a la muerte.

¿Qué es?

Si me transformo a cada paso

y me descubro en glorias y fracasos

¿acaso no vivo y muero a la vez?

Para todo poeta que se alimenta de lo divino y lo humano, el destino es un acicate por encriptar en piezas lingüísticas todavía por escribir. En Tan Lejos, tan Cerca, Aline escribe aquello que tenemos al alcance y que, dejamos escapar por el miedo que nos inunda en lo desconocido. Con acierto en los sentimientos y el físico del cuerpo describe la ansiedad de alcanzar lo que el destino emprende; para finalizar con esperanza.

Me tiembla en fin el pecho,

porque a pesar del miedo,

el amor que aún te tengo

me revuelve todo el alma.

A pesar de que Aline Fagundes recorre con su retórica la esencia de la vida, el núcleo del ser humano en sus dilemas morales y éticos, en el absurdo de delimitar en sustantivos aquello que no depende de definiciones; la autora dedica versos al amor entre hombre y mujer, Elástico es la inspiración nacida de un aliento humano, mas…

Repica en todos mis átomos,

Superlativo, nombre elevado,

Intangible, plácido, elástico

como el aire que respiras

Igual que en Revuelo, donde la fisonomía de los sentidos es la perturbación del sueño nocturno.

Espero, ardiente, espero

a que la luz del día te despierte

aguardo con mi ansioso desvelo

el sol que duerme en mi pelvis

Como bien dice Antonio Íñiguez Escobar en su maravilloso prólogo titulado Desnudos, Aline la poeta,

«Pasea serena entre la vida y la muerte. Sin embargo, palpita. Es sangre, raíz, entraña, nervio y alma. Viste cada uno de sus poemas con jirones de su propia piel»

Y añado, Aline consigue estructurar en versos de difícil composición la complejidad de sus inquietudes y pulsiones; lo abrupto de caminos entre la fe y la conciencia. La dificultad de condensar en mínimas estrofas el desaliento del destino y el instinto de los sentimientos; la fertilidad de los pensamientos en la aridez de la realidad; el palpito del corazón frente a la razón. La autora lucha contra los gigantes de precisar en sílabas normativas la desazón del infinito y la robotización del ser.

Aline Fagundes en Poemario Desnuda desviste su alma para engalanar con la palabra versos complejos de conceptos y desilusiones. En la multiplicidad de desasosiegos encontramos nuestro reflejo en esos paraísos que perdimos en algún momento.

Un poemario rico en vocabulario, en misticismo, en plegarias agnósticas de agradecimiento a quien merece ser venerado: nuestra alma, ese puzle de átomos y moléculas invisibles a heridas y cicatrices; el alma que clama y grita; enmudece y muere, mas, siempre pervive en la eternidad de la libertad.

Para los amantes de la buena poesía ajena a metáforas banales y repetidas retóricas, y de aquellos que huyen de una inercia nacida de escuelas y doctrinas.

Escucho el último suspiro

de la muerte del sueño

el murmullo inconfesable

en el grito del olvido;

y el rugir de las tuercas

del temor desafiado

el balbuceo de las venas

de tu corazón enjaulado.

Blog literario, reseñas

Aline Fagundes, poeta.

Enlaces:

Amazon Poemario Desnuda

@Aline_RFagundes

Página de Facebook RitmoyLetras

alinerfagundes.com

3 Comentarios

  1. Es impresionante como tus antenas de poeta han captado las ondas de mis versos. Admirable.
    Precisamente, como digo en mi web, la literatura me ayuda a seguir creyendo que todo es posible, que podemos crear, recrear, transgredir, expandir la míope libertad que disponemos para ver más allá de lo que se nos permite o se nos inculca. Nos permite correr el tupido telón y desempañar nuestra vista frente a los verdaderos significados, ocultos muchas veces detrás de las mismas palabras.

    • La poesía debe ser una cometa que se eleva en la libertad de transgredir el cielo. Tu poesía se distingue por alzar el vuelo con el acierto de dibujar estelas de belleza. Gracias, Anele por darme la oportunidad de abrir los ojos. Éxitos.

  2. Es impresionante como tus sensibles antenas de poeta han captado las ondas de mis versos. Admirable.
    Precisamente, como digo en mi web, la literatura me ayuda a seguir creyendo que todo es posible, que podemos crear, recrear, transgredir, expandir la miope libertad que disponemos para ver más allá de lo que se nos permite o se nos inculca. Nos permite correr el tupido telón y desempañar nuestra vista frente a los verdaderos significados, ocultos muchas veces detrás de las mismas palabras.

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