Reseña: CAZADORES DE AMBICIONES de Aída del Pozo Aceves

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Cazadores de ambiciones, erotismo, novela negra, suspense, contemporánea.

“Pero ofrecer por doquier el Vicio triunfante y la Virtud víctima de sus sacrificios; mostrar a una desdichada yendo de infortunio en infortunio; juguete de la maldad; peto de todos los excesos; blanco de los gustos más bárbaros y más monstruosos; aturdida por los sofismas más osados, más retorcidos; víctima de las seducciones más arteras, de los sobornos más irresistibles; teniendo únicamente para oponer a tantos reveses, a tantos males, para rechazar tanta corrupción, un espíritu sensible, una inteligencia natural y mucho valor; arrostrar en una palabra las pinturas más atrevidas, las situaciones más extraordinarias, las máximas más espantosas, las pinceladas más enérgicas, con la única intención de obtener de todo ello una de las más sublimes lecciones de moral que el hombre haya recibido: convendremos que era llegar al objetivo por un camino poco transitado hasta ahora”.

Fragmento de Justine o Los infortunios de la virtud – Marques de Sade

Desde que conocí la obra de Aída del Pozo supe que me encontraba ante una escritora cuya mejor virtud es saber adaptarse a cada personaje sin contemplaciones, desde la punta de los pies al último pelo. Muestra de ello es su anterior obra El día que perdí mi sombra, una historia de maltrato y violencia cuyos personajes, sobre todo mujeres, intentan superar su presente para tener un futuro esperanzador, cambiando su destino. En ella, Aída ya muestra la dureza de la realidad en que viven sus personajes, sin omitir nada, pero a la vez transmite la sensibilidad que requieren aquellos que necesitan cambiar su destino. En este, su tercer libro, Cazadores de Ambiciones, vuelve a mostrar un mundo negro, profundo, sombrío y poco entendible a ojos de las mentes más conservadoras y tradicionales. Un mundo no apto para aquellos que buscan simple escenas de erotismo o, aquellos que tan solo pretendan encontrar una historia de amor. La autora nos trae a escena hasta que punto puede llegar el hombre sentirse el dios de unos y ejercer su voluntad sobre ellos. Unos pocos titiriteros que mueven los hilos de unas marionetas que, por propia voluntad y por la vanidad de conseguir el mismo título de quienes mueven sus actos, exploran y explotan los más primitivos instintos y sentidos del hombre.

 “Este es un mundo de depredadores y víctimas. Movemos los hilos, los engranajes de toda la maquinaria y queremos nuestro premio, porque nosotros hemos nacido depredadores y no presas”.

Dos mujeres de mediana edad, María y Mila, amigas desde la infancia; acomodadas y de buena situación social; ociosas y algo caprichosas son invitadas a un exclusivo club donde la imaginación deja de serlo para ser realidad. Dicha invitación supone pagar un precio muy alto para disfrutar de la erótica del poder. Un club selecto formado por la crème de la crème de la sociedad, hombres y mujeres que en sus vidas cotidianas dirigen la sociedad y, una vez al mes, en el territorio acotado de donde se ubican las actividades del club, una finca formada por varios palacetes, una cabaña de ensueño y un bosque, dan rienda suelta al placer por el placer; el placer del sexo; el placer del ego; el placer del poder, en resumen, un club de las vanidades.

María es la protagonista de esta historia. Una mujer actual, acomodada y de buena familia, aunque aún lame las heridas de su divorcio. Se define como “una persona equilibrada y metódica, incluso podría tachárseme de fría y distante”, práctica, cautivadora, fuerte, inaccesible, sincera y sin dobleces en su personalidad. Aparentemente segura de sí misma y tradicional. A pesar de su posición, mantiene los pies en el suelo sin ostentación, una vida sencilla, aunque siente la soledad como una losa. Su refugio son sus amigas y su familia. Sus valores morales y éticos rigen su vida. Valores como la lealtad, la fidelidad, la amistad, la protección a su familia, son sus directrices. Mas, no por ello podrá comprobar como dichos valores pueden flaquear ante las circunstancias. El equilibrio mental, la superación, los retos, la confianza, la entereza y la lealtad serán los resortes donde asirse para no sucumbir a la perdición de sus sombras. El amor será el otro bastión principal e imprescindible para dar sentido a la búsqueda de la verdad.

Su mejor amiga es Mila, un torbellino de inquietudes y emociones fuertes. Alegre y divertida, busca el placer de las cosas y, por supuesto de las personas. Seducir es su pasión y no lo oculta. Es transparente y cristalina en sus necesidades y deseos. Sus convicciones no son tan férreas como las de María, sabe lo que quiere y no duda de obtenerlo al precio que sea. Acercarse al Poder es una tentación demasiado a su alcance para no caer en ella. Un personaje que a pesar de esa seguridad que proyecta, denota la debilidad de un ser que vive en la continua superficialidad de una vida acomodada, sin más sentimientos que dar rienda suelta al placer del cuerpo y los sentidos. Aún sin querer reconocerlo, los sentimientos del amor, la amistad y la lealtad conviven con ella floreciendo cuando más lo necesita. Los prejuicios no conviven con ella y traspasar los límites de lo moral es un juego para ella. En mi opinión es una niña grande jugando en un mundo de vanidades sin calcular las consecuencias de sus actos. Sus debilidades evidencian su fragilidad.

Ambas ingresan en el club envuelto en el secretismo de su objeto y el ocultismo y anonimato de sus miembros. Presidido por cinco miembros con nombres bíblicos sus mayores valedores, el presidente Abraham y su delfín Jonás se convertirán en los maestros de las “artes” más encubiertas del club, para las nuevas integrantes.

El club en sí, es un personaje más en esta historia; una organización basada en la discreción, el secretismo, el anonimato y la exclusividad de sus miembros y la actividad que realizan. Actúa como una secta cuya religión es el placer de los sentidos y, proporcionalmente el dolor, cuestionándose la Naturaleza del hombre, su bondad o maldad. Las dos caras de la misma moneda; el anverso y reverso de la vida. Pues en realidad de eso se compone la vida; pero en esta élite de lujuria solo cabe “Experimentar qué se siente al cruzar los límites de lo ético es, en definitiva, maravilloso. La sensación de sentirte libre, desnudo de prejuicios y convencionalismos, dueño de tus actos, señor de tus deseos más ocultos, y verlos hechos realidad. Esa liberación es total y, cuando se experimenta por primera vez, engancha más que la droga más adictiva”. Un lugar donde el linaje y la casta te da derecho a formar parte de ella.

Paralelamente al club, la vida para María y Mila continua en la cotidianidad. Aunque lo que viven en la casa del placer traspasa sus paredes para perseguirlas en su día a día. Alterando sobremanera sus vidas. Así María encontrará el amor en David al que acaba de conocer, un amor que se verá contaminado por las dudas de fidelidad y lealtad, que debe y quiere mostrarle, pero alterado una vez al mes. David en todo caso se presenta como buen entendedor, un tanto prepotente pero sumiso al amor a María atenderá a sus deseos, seducido por sus encantos tanto físicos como de personalidad. Servicial y buen amante esconde secretos en la penumbra de su habitación, aunque no se deja dominar por ellos ante el amor.

Por otro lado, María en sus visitas al club una vez al mes, sucumbe a los encantos de Jonás, arrogante, poderoso, “una persona privilegiada en una sociedad enferma”, orgulloso de su posición y de ser quién es. Se muestra seductor, seguro de sí mismo no se cuestiona su papel en la organización, la acepta y acata como tal, “altivo y engreído, inmoral, malvado y carente de escrúpulos”.  Mas eso, no le impide mostrarse en protector de lo que quiere, aunque tenga utilizar la crueldad y la maldad para ello. La lealtad a Abraham no se cuestiona, pues es su segundo padre, a pesar de que este vive en saciar de todas las maneras posibles sus más primitivos instintos. No se amedrenta en imponer su autoridad en la organización y en ejercer sus privilegios.

Aída del Pozo nos arrastra por el Universo del erotismo en todas sus facetas. El sexo entre los que se aman; mas no se muerde la lengua en describir el sexo más duro y, “aberrante” para muchas mentes del BDSM, un mundo desconocido e incomprensible para muchos. Y traspasa la frontera de este mundo para llevarnos al deleite de la maldad. ¿Somos tan buenos como creemos? ¿La erótica del poder es tan adictiva para sucumbir en sus garras? ¿Nuestras convicciones son tan fuertes para no caer en otras moralidades?

“Nunca digas nunca” es la respuesta.

La autora, fiel a su estilo directo y cotidiano, a veces con un lenguaje vulgar y soez para implicar más al lector en la historia; hace gala de su versatilidad en la palabra y en los sentimientos. Adapta el idioma a cada personaje y cada circunstancia. En muchos momentos no distingues la mano de una mujer detrás de la historia, pues es capaz de mimetizarse en los personajes masculinos; pero como mujer reivindica esa igualdad que merecemos. La sumisión debe ser entendida como un acuerdo entre las partes, un contrato donde cada papel, dominador/a y sumiso/a saben a que atenerse.

Cazadores de ambiciones recoge todos los instintos que nos gobiernan: la ambición, el sexo, el placer, el riesgo, el peligro la muerte, la maldad y por supuesto, la bondad. Nos describe el “abuso de poder”, el castigo, el premio, la división de clases más allá de la realidad cotidiana. El narcisismo, el hedonismo y la vanidad; y como paradoja, la lealtad, la amistad, la fidelidad, la protección y defensa del ser amado, la familia. Una historia donde la superficialidad da paso a los planteamientos más filosóficos sobe el bien y el mal; la maldad y la bondad.

Un libro que se debe abordar libre de prejuicios morales, con la mente abierta y sin miedo a lo que nos vamos a encontrar: escenas en algunos momentos fuertes, duras y crueles. El placer deja un lugar muy importante al dolor. Pero el amor transpira por todas sus páginas. Una novela negra, contemporánea, muy recomendable para amantes de los romances con mucho más, y aquellos que la erótica sea un mundo por descubrir. El suspense y el romance en igualdad de fuerzas.

“A veces, ante lo evidente, cerramos los ojos. No queremos creer”.

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Aida del Pozo, escritora.

Enlaces:

Amazon Cazadores de ambiciones.

@damadenovelas

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8 Comentarios

  1. Muy buenas!!
    Estupenda reseña del libro de Aída. Mi enhorabuena a la autora y también a ti por saber recoger la esencia de la novela y compartirla con nosotros.
    Muchas gracias y un abrazo!!

    • Muchas gracias, Marta. Éxito para todos en el Concurso.

  2. Tiene buena pinta la novela. No hay mejor droga que el sexo. No cabe duda. Te hace olvidar todo. Evadirte de todo.¿Dónde está el límite del placer y del dolor? Habría que preguntarse.
    Línea casi invisible y cercana que, a veces, traspasamos colmándonos gratamente.
    Someter y ser sometido. Lo oscuro, lo oculto, lo prohibido. Infringir las normas de lo establecido. El sexo como motor primario de todos los actos humanos.
    La “crueldad”, la sensualidad perversa, el dominio del cuerpo sobre el espíritu. Reducir al hombre y arrancarlo de los caminos del bien y de la razón. Cubrir todos los anhelos y las obsesiones más oscuras. La tentación del cuerpo y de los sentidos. La parte más salvaje y que nunca ha de perderse.
    Excelente reseña.
    Suerte Aida.
    Cuidaros

    • Buena reflexión, Fernando. Totalmente de acuerdo y buen plasmado por Aída en su libro. Gracias por tu comentario.

  3. ¡Guau! Me quito el sombrero antes esta estupenda reseña. Has transmitido mucho sin decir nada. Es una opinión estupenda.

    • Muchísimas gracias. Una lectura muy recomendable. Saludos.

  4. Aida lo vuelve a lograr, nos engancha desde el principio a su novela y aunque esta vez ahonda más en las miserias humanas, retratando una alta sociedad que da rienda suelta a sus más bajos instintos y su ausencia de escrupulos, demostrando que el ser humano no tiene nunca suficiente, a la vez nos presenta unos protagonistas a los que implica en un juego extremo para demostrar que también pueden existir los sentimientos nobles entre tanta depravación.

    • Así es tal como describes. Un libro que a veces te eriza la piel y otras te corroe de rabia . Un libro que engancha.

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