ORTHODOXIA: Cuando la muerte no es un número al azar de Ulises Bértolo García

Blog literario, reseñas

Orthodoxia, suspense, novela negra, histórica.

Matrioska:

(voz rusa) f. Juguete típico ruso de madera que consiste en una muñeca hueca que se abre por la mitad y dentro contiene otras iguales, cada una de las cuales es más pequeña que la anterior. –WordReference.com

Ortodoxia:

Del lat. tardío orthodoxĭa, y este del gr. ὀρθοδοξία orthodoxía ‘opinión correcta’.

  1. f. Cualidad de ortodoxo.
  2. f. Conjunto de las Iglesias cristianas orientales.

-Real Academia Española

Dicen que la curiosidad mata al gato, personalmente no estoy de acuerdo. La curiosidad es el ímpetu para aprender más y mejor de aquello que te llama la atención. Hace ya un tiempo, más bien desde que Ulises Bértolo publicó, éste, su segundo libro, Orthodoxia, mi curiosidad por conocer su obra se agrandaba en proporción a mi escasez de tiempo, para hacerle un hueco en mis lecturas. Pero a veces una, en este caso yo, necesita deglutir un bombón para saciar la ansiedad de tanta disciplina. Sin mayor compromiso que conmigo misma, y el placer de escoger una lectura que me llamaba poderosamente la atención; hice un parón en mis otros compromisos para deleitarme con este bombón. Como los buenos placeres de la vida, Orthodoxia se debe saborear poco a poco, aunque te arrastre al frenesí de una acción trepidante. Pues son tantos los aportes históricos, filosóficos y psicológicos que Ulises Bértolo nos ofrece, que deben interiorizarse en su justa medida. Ello, sin dejar de banda una trama de conspiración, de buenos y malos; donde la muerte tiene acto de presencia en escenas cinematográficas; el amor ocupa su lugar; los demonios del pasado vuelven para ensombrecer el presente de los personajes; la obsesión por el poder y el fanatismo dominan la vida de algunos y la resolución a tanta intriga y suspense es como una matrisoka, acorralando el final hasta cerrar el círculo de la cuadratura.

A partir del intento de robo de un cuadro ubicado en el Monasterio de Uclés (Cuenca) del S XVI y pintor desconocido; y la aparición de un cadáver con una moneda antigua en la mano y un número escrito con sangre, el 13, la guardia civil, Sandra Márquez se le encomendará la investigación de los hechos. Todo ello apunta a un caso de tráfico de obras de arte y la Interpol pone al servicio de la Guardia Civil, a un arqueólogo experto en el tema, Thomas Noah, para que colabore junto a la agente Sandra en la investigación y desmantelamiento de la “presunta” banda de traficantes.

Pero nada es lo que aparece, y como en una madeja de hilo, tirando de evidencias y atando cabos conducirá a ambos investigadores a Santiago de Compostela. Señalar que el cuadro escenifica a los “Treces”, caballeros de la Orden de Santiago a los pies del Papa Alejandro III. En Santiago, Sandra y Thomas, se reunirán con Luís Novo, el tercero en este triángulo de investigadores. En un juego de deducciones históricas, investigaciones paralelas, observando hasta el mínimo detalle de muros y ábsides; documentos y conocimientos adquiridos por el tiempo, los tres personajes intentarán desentrañar el misterio que se esconde detrás de la muerte del presunto ladrón de arte.

Los protagonistas forman un triángulo, en el juego simbólico y numérico al que el autor imprime al argumento del libro. Así tenemos a Sandra Márquez, una joven agente sin la suficiente experiencia para tan monumental investigación. A los pies de los caballos en que sus superiores la dejan, sabrá “capear” las circunstancias, manteniendo el “temple”, la calma y la fortaleza de su disciplina militar. Su inteligencia y su “sentido común” la salvará en más de una ocasión a ella y sus compañeros. Por otro lado, también muestra su lado de mujer sensual, “curiosa” y sobre todo aceptará la realidad tal como es, sin implorar “misericordia”. En el otro vértice, Thomas Noah es el enigmático y carismático arqueólogo; libanés cristiano convertido al Islam, y con prestigio internacional. De su mirada se desprende la seguridad de los años, 49 exactamente, la sabiduría de sus conocimientos y de su mente prodigiosa; pero a la vez sus ojos refulgen los demonios del pasado. La batalla interior que mantiene con su pasado, le conduce a momentos de aislamiento y ensimismamiento. Retrocediendo a la fuente de sus sombras. Estos demonios le impedirán avanzar emocionalmente, no así como investigador, prestigiado y colaborador de la Interpol. Noah representa y se define: “soy una matrioska y una parte importante de mí vive lejos de aquí”. Su conversión al Corán, es la manera de “expiación” a los pecados cometidos en unas circunstancias extremas: la Guerra Civil del Líbano (1975-1990). En esa lucha entre cristianos y musulmanes, murió una parte de él, y la venganza se apoderó de su vida. “Los demonios de la guerra nunca te abandonan”. El Corán le devolvió el equilibrio entre pasado y presente. En el tercer vértice de este triángulo equilátero está Luís Novo, en el que recae gran parte de la historia ya que es de su propia voz el narrador de parte de las investigaciones y descubrimientos que se relatan. Luís, gallego de origen noble, descendiente de un caballero de la Orden de Santiago; su reciente divorcio lo tiene sumido en la depresión y la decepción; mas, su obsesión por defender y proteger el legado de sus antepasados sobre la Orden, le confiere el título del mayor experto sobre el tema. Sus reticencias iniciales, se disiparán en la misma medida que adquiere protagonismo e importancia su papel en la resolución del misterio. Las dudas sobre sus propios actos se desvanecerán ante la certeza de sus decisiones. Es uno de los protagonistas que evolucionan paralelamente a la trama. Ese crecimiento le conferirá seguridad y finalmente las respuestas a tantas preguntas sobre la Orden y sobre sí mismo. Estar en el ojo del huracán le devuelve el prestigio perdido y la autoestima perdida.

Junto al trio de protagonistas, los “buenos” aparecen otros personajes que solidifican el papel de los primeros. Por un lado, Boris, Milos y Sasa, tres hermanos acólitos, hijos adoptivos de Radic Menz, encargados de boicotear la investigación. Los tres hermanos son los brazos ejecutores de la “obsesión” de Menz. Educados y dirigidos para un fin. Menz por otro lado, es el defensor de la “ortodoxia”, la verdad absoluta y la creencia de la palabra de Dios en la segunda venida de Cristo. “Somos la Iglesia original, la confesión que ha conservado inalterados sus dogmas”. El poder económico y de persuasión del que dispone los utilizará en su objetivo, su “obsesión” y, toda la maldad y violencia que utiliza justifica el fin último. El personaje de este ermitaño, viejo y decrépito aislado en su castillo de poder y fortuna es de un análisis más profundo. “No había libre albedrío ni predestinación; si algo había aprendido al lado de su padre era que él, Radic Menz, decidía cómo, cuándo, dónde y de qué manera sucedían las cosas”.

En esta historia tan compleja de tiempos pasados y el presente, Ulises se rodea de personajes que fundamentan los pasos dados por el trío de investigadores, como Andrade o Patiño. Otros coadyuvantes a ellos como el compañero de Sandra, Miguel. Y de conspiradores a su causa.

El escritor va hilando cada descubrimiento por parte de los personajes, de manera sólida y real basado en documentos históricos, sacando una muñeca del interior de otra mayor para llegar a la más pequeña de todas que guarda el misterio. Para ello, Ulises Bértolo sitúa diferentes escenarios y diferentes épocas, la escenificación del cuadro o excavaciones en busca de los restos del Apóstol durante el S. XIX. También hará una instantánea, deteniéndose en momentos claves por la segunda mitad del S.XX, para ponernos en antecedentes de algunos de los personajes. Así desde la URSS de la Guerra Fría de Jrushchov (1958-1964), el Conflicto de los Balcanes (1991-1995) o la citada Guerra del Líbano. Este repaso histórico justifica desde la lejanía mucho de los conflictos que actualmente nos amenazan.

Pero no cabe duda, que el escenario principal es Santiago de Compostela, sus calles empedradas donde se acumula la Historia de un Camino, símbolo de la Cristiandad. Volviendo al simbolismo del que Ulises hace gala, también juega con otro triángulo escénico; el formado por Zamora – León – Orense, tres como los personajes, tres como la Trinidad. Si los escenarios son importantes ya que dan agilidad y dinamismo a la historia, su acción cinematográfica de persecuciones; luchas cuerpo a cuerpo; contiendas intelectuales, jeroglíficos históricos qué crean en el lector las ansías de leer más para saber el final de tanta conspiración y misterio. Para ello el autor, utiliza dos estilos narrativos diferentes. Por un lado, la primera persona cuando Luís Novo da fe de los hechos vividos desde el momento en que se implica en la investigación junto a Sandra y Thomas. Por otro lado, un narrador omnisciente que en tercera persona relata todo el resto de la historia. Aunque pueda crear confusión en el lector, el escritor lo resuelve con maestría, creando mundos paralelos que en ocasiones se superponen pero sin confusión. Su narrativa es cuidada, descriptiva, a veces es metafórica pero actual. Su lenguaje se adapta a cada uno de los personajes dependiendo su rol. Desde la intelectualidad al lenguaje más vulgar y soez. No cansa al lector con datos históricos sin relevancia, en su caso los justifica argumentando la historia.

Leer Orthodoxia no significa leer un tratado histórico, o simplemente un libro de acción y suspense; la combinación de ambos géneros, forman un libro que clarifica dudas históricas; explica mucho de la realidad actual sobre la yihad; nos deja entrever el tráfico de obras de arte y reliquias; la demencia del Poder y el dinero, la corrupción… Además de exponer las luces y las sombras de la Humanidad y, del hombre. La Fe desde diversas religiones y diferentes culturas. La maldad, la violencia, el despotismo, la demencia, el control mental, la religión y Dios como justificación de hechos injustificables. El amor, las segundas oportunidades y la muerte. La ciencia al servicio de la fe.

Ulises Bértolo no sólo derrocha conocimientos y un gran trabajo de documentación, sino que su estilo pulido y culto del lenguaje no desentona con crímenes y disparos. Se adapta a cualquier contexto y personaje. Utiliza giros inesperados, pero con bases sólidas. Conduce al lector al replanteamiento de algunos mandatos de fe sin ahogarlo en interpretaciones vacías, ni colapsarlo en retóricas huecas de contenido. Desde mi opinión está a la altura de grandes escritores de best seller como Dan Brown o Julia Navarro. Un escritor a quién seguir sus pasos, para no perderlo de vista, pues tiene mucho que decir y aportar. Muy recomendable a los amantes del género, del thriller, de la novela histórica y de todo el que se precie de leer buena literatura.

“sus enemigos no solo residen fuera de nuestros muros; también viven entre nosotros mismos”

“Dicen que el tiempo lo cura todo. No es cierto. Lo que hace el tiempo es convertirse inmune al fracaso”.

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Ulises Bértolo García, escritor

Enlaces:

Amazon ORTHODOXIA

Ediciones Carena ORTHODOXIA

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6 Comentarios

  1. Una gran reseña. Muy intrigante y ambiciosa obra, desde luego. Gracias por la recomendación, Dolors!

    • Es un gran libro. Todos los ingredientes para ser un best seller, además de estar muy cuidado y con muy buen estilo. Ha sido un regalo leerlo. Gracias, Olga.

  2. Una reseña que tienta a leerlo. Intriga e historia, uno de mis temas favoritos. Gracias, Dolors, por esta reseña.

    • Muchas gracias, Rosa te gustará muchisimo. Un beso.

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