Reseña: COMO DIENTE DE LEÓN de Pilar Fernández Senac

Blog literario, reseñas

Como diente de león, romántica contemporánea

Miedo.

Del lat. metus ‘temor’.

  1. m. Angustia por un riesgo o daño real o imaginario.
  2. m. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.

Definición de la RAE

Cuando alguien me pregunta que es el miedo, suelo definirlo con un gesto, aprieto el puño en mi esternón entre su final y el principio del estómago, y en palabras, lo defino como el encogimiento de mi corazón. Personalmente, el miedo me provoca bloqueo mental y emocional, hasta el extremo de perder la voz. Pero, no voy a hablar de mí, sino de Diana, la protagonista de Como diente de león, un libro donde las emociones se presentan a flor de piel, los sentimientos y las confesiones se desnudan para crear una historia donde el amor palpita en cada palabra en todos sus aspectos.

Diana, es una mujer de treinta y pico, madre y esposa dedicada plenamente por y para su familia, hasta el punto de abandonar su profesión de licenciada en Bellas Artes. Pero esta mujer, actual y contemporánea, se ve azotada por la desgracia; como la vida misma. La muerte de su marido, Santi, marcará el principio y el final de una Diana feliz y conformista por una, donde las emociones bailaran con la protagonista.

La historia se desarrolla a partir de la conversación que Diana mantiene con su hija Nerea de cuatro años.

─Mamá, ¿qué son los dientes de león?

─Son trocitos de nubes que han echado raíces.

De forma simbólica y metafórica, Diana explica a su hija ante sus preguntas, que el diente de león son esas nubes que entelan nuestro “paisaje” causando en ocasiones tempestades; en muchas más una fina llovizna o simplemente, no nos dejan contemplar el Sol. El diente de león se sopla para que las “nubes” que se apoderan de nosotros vuelen, se marchen o “─Porque es importante enfrentarse a lo que nos asusta…”

 Esta conversación en tiempo presente traslada a Diana a un viaje por el último año. Año que significa el fin de una vida para empezar otra de nueva. Su marido muere por un paro cardíaco, y un juego de emociones y sentimientos como el dolor y el miedo se instala en su hogar, y como no en su persona. El Dolor es un personaje más en esta historia vestido de traje y corbata; serio y huraño, esperando el momento para reírse de Diana. Ocupa su lugar en un extremo del sofá o le acompaña en la cama. La muerte golpea a la protagonista y la abate en un estado de lágrimas y compasión, de “odio” hacía sí misma. Una espiral de vértigo donde Diana se sumerge en la depresión. Y es que su matrimonio era el equilibrio de un barco con destino a la felicidad. De forma sorpresiva aparece un huracán que hace zozobrar estribor, y babor teme el hundimiento.

“He perdido mi marido, la confianza, la alegría sencilla e injustificada…”

Por suerte, Diana tiene salvavidas que salen a su rescate. Desde sus cuñados por parte de marido; su hermano Lucas; su amiga Paloma y, su vecina y amiga, Laura. Tras los días de abatimiento, Diana prosigue su vida más porque se agarra a un “madero” que es su hija y se viste de entereza y una sonrisa triste para salvar los días y las personas. Mas en su soledad, en su casa siempre le espera el Sr. Dolor y con él mantiene largas conversaciones dónde aparecerán otros amigos de aquel, el Miedo, la Desconfianza, la Soledad.

En ese estado de doble cara, Diana descubrirá un “secreto” de su marido que le generará desconfianza, rabia, autocompasión, inseguridad e incluso pérdida de la autoestima. Se sentirá triste.

“Pero es una tristeza serena sin adornos que la endurezcan ni artificios que la engrandezcan.”

Su entereza y el sentido común, y evitar consumirse en el dolor, Diana buscará un trabajo que ocupe sus horas. En él, encontrará otras mujeres sencillas cotidianas con historias tan duras y crueles como la suya e incluso más. Ellas, en su simpleza darán lecciones de vida, cantos de esperanza “El miedo te paraliza y la vida no se puede disfrutar quedándote parada, no es lo mismo vivir que ver pasar la vida”.  Asumirá un segundo empleo donde desarrollar su capacidad de transmitir protección y seguridad a un niño diagnosticado de mutismo selectivo, un reto que le aportará un vaivén de confusión de sentimientos y sensaciones. Un desafío que le concederá el derecho a iniciar una nueva etapa concluyendo el tránsito del dolor y el duelo.

En este año duro y encontrado para Diana se verá querida, protegida y guiada por su hermano Lucas qué ante su aparente superficialidad, se esconde el “hermano protector, amigo y sensato” que siempre está para sus momentos de lágrimas y rabia. Es su confesor. Igual que Paloma, su mejor amiga, y que la conoce mejor que nadie. Paloma jugará su papel de la fiel amiga intentando que rehaga su vida en todos los sentidos. Laura la amiga y vecina servicial. Su familia política a pesar de los momentos iniciales de desencuentro tras el fallecimiento de su esposo, la apoyarán en sus decisiones. Su madre con consejos: “─Y vivir, hija, significa arriesgar”.

 Pero quién en mi opinión tiene un papel con peso es Nerea, su hija, una niña “inteligente y perspicaz”. De la inocencia de la infancia, la ingenuidad de vivir la vida; Diana aprenderá a sobrevivir por ella misma liberando a su hija de ser ese “madero” donde agarrarse para sobrellevar los días. Comprobará como esa niña gestiona el dolor y la pérdida del padre con la felicidad de estar con sus primos, disfrutando de los detalles, observando a su madre y queriendo para ella la felicidad. Será la brújula que vuelva a reorientar un barco perdido en un océano de inquietudes e incertidumbres.

─mamá, ¿tú necesitas que yo sople fuerte para que no tengas miedo de volar muy alto?

Será el tiempo quién acomodará a Diana en el camino de la vida de cada día, un “abrigo de la costumbre”, “es lo que nos ayuda a vivir con lo que no podemos olvidar, aunque no pueda curarnos sí nos consuela”. Y la ilusión puede aparecer por sorpresa o despacito sin darnos cuenta.

Pilar Fernández nos brinda un libro que respira amor más allá de lo doloroso y penoso que es la muerte y la ausencia del ser amado, del padre y del hijo. Con un ambiente intimista, una narrativa muy cuidada, detallista sin bloquear al lector; le arrastra a engancharse en la historia de forma sutil, delicada y dulce. El hecho de que Diana relate su historia en primera persona y en presente, concede al lector vivir cada momento e instante a la par que ella. Te atrapa como en esa espiral vertiginosa en la que se encuentra Diana. Y acaba volviendo al punto de inicio.

Como diente de león, es un remolino de emociones, sentimientos y sensaciones; donde se acumula la ausencia, la muerte inherente, el dolor; el miedo, la soledad, la pena, la rabia, la compasión; la infidelidad, la mentira, la traición. El valor de la familia, el matrimonio y la amistad. La maternidad y la infancia. La enfermedad y la depresión. La esperanza y las segundas oportunidades. Acabar y empezar. Un libro de diálogos internos, figurados y muy reales. Una historia de reflexión sobre la vida: “sorprendente, caótica, ilógica, confusa, impredecible e imprecisa, y sobre todo, mortal”. Y sobre todo, el Amor.

Pilar Fernández consigue un libro desgarrador, pero a la vez esperanzador, una lección de vida para sobrevivir, sobrellevar y superar los zarpazos del destino. Puedo decir que la degusté en una noche. Muy recomendable no sólo para los amantes de libros de romántica contemporánea sino para todos los que amen leer y disfrutar de un muy buen libro.

“Me siento libre, como un diente de león agitado en el aire y elevado despacio hasta aquellas nubes de las que tanto miedo tenía”.

 

Blog literario, reseñas

Pilar Fernández, escritora

Enlaces:

Amazon Como diente de león

Casa del Libro

Facebook

@PilarFSenac

4 Comentarios

    • Gracias, Olga. Este libro me ha tocado el alma. Pilar describe muy bien sentimientos y emociones que nos provoca la vida cuando menos creemos. Y hechos que pensamos que no van con nosotros. Me ha encantado.

  1. Un estupenda reseña. Has sintetizado de forma magistral el libro. Yo lo leí el año pasado, pero has conseguido que quiera leerlo de nuevo, jajajaja.

Deja un comentario

Suscríbete al blog por correo electrónico

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir notificaciones de nuevas entradas.

Únete a otros 10.864 suscriptores

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: