Reseña: PLANTANDO CARA A LA INFERTILIDAD de Laura Mª Puerto Martin

Blog literario, reseñas

Plantando cara a la infertilidad, actual, real, experiencias.

Quisiera ante todo disculparme ante Laura Puerto. Hace ya bastante tiempo me ofreció la posibilidad de reseñar este libro, muy diferente a lo que acostumbro a leer. Debo agradecerle que me lo enviase en formato papel. Como siempre digo y no miento, me llaman los libros el momento más adecuado para ser leídos. Señales y mensajes que recibo de formas muy diferentes.

Plantando cara a la infertilidad, es la experiencia de una mujer, puede ser la amiga o la vecina de al lado; ante la imposibilidad de concebir un hijo y la lucha que mantiene por conseguirlo. Personalmente, siempre había mantenido la opinión que una mujer no tiene porqué  ser madre para sentirse realizada. Aunque ese pensamiento nació en mí, en una etapa de mi vida de juventud y poca experiencia, aún lo sigo manteniendo, sí que después de ser madre puedo afirmar que los sentimientos que nacen junto a un hijo son inexplicables ni existen palabras que los puedan definir.

Intento ponerme en el lugar de esta mujer, Laura qué a pesar de su juventud, se le detecta una endometriosis y a partir de ese momento, se desencadena en ella la necesidad de ser madre por las consecuencias que supone esta enfermedad para concebir un hijo. Como bien nos aclara Laura existe una diferencia muy importante entre esterilidad y fertilidad, aunque estamos acostumbrados a identificarlas: “la esterilidad es la incapacidad para concebir y la infertilidad la imposibilidad para finalizar la gestación con el nacimiento de un hijo sano”.  En el caso de Laura en un primer momento se le diagnostica infertilidad, pero conforme nos va relatando ella misma evolucionará a la esterilidad.

La autora sin redactar un diario al uso, sí sigue una cronología exacta desde el primer diagnóstico hasta el fin de su proceso para lograr  ser madre. Dos años de idas y venidas al consultorio de sus médicos, en quiénes deposita su total confianza. Incluso la relación de empatía y cariño con la que se muestran los especialistas con ella. El tacto siempre elegante para comunicar el fracaso de algún tratamiento.  Dos años de idas y venidas, de miles de kilómetros de Teruel, donde reside, hasta Valencia, lugar de ubicación de la clínica de fertilidad.

En estos dos años de lidiar contra una Naturaleza hosca con ella, Laura pasará por momentos de “¿Cómo puede continuar girando el mundo si el mío se ha parado y roto por completo?”  Momentos en qué se une el estado emocional de la autora con situaciones familiares que inciden más en él, como el abandono de su exnovio, la muerte de su padre o su matrimonio. Al unísono, Laura nos relata paso a paso desde la primera laparoscopia, la decisión de iniciar un tratamiento de inseminación artificial, el apoyo moral de su familia y del que obtuvo en las redes sociales ante los fracasos y los éxitos; el proceso de la fecundación in vitro, un embarazo más que arriesgado y por fin, el nacimiento de sus hijos.

En este libro descubriremos los sentimientos de una mujer que se supera ante las adversidades, pues cada vez que parece que consigue culminar con éxito su objetivo, se presenta alguna dificultad que lo impide. El baile de emociones en que se debate la protagonista quebraría el equilibrio emocional de muchos. Pero, si la primera reacción ante el fracaso es de decepción, desagarro y lágrimas; Laura consigue superar el momento “una mezcla de sentimientos y ninguno de ellos era positivo: decepción, miedo, ansiedad…”  bien sea en el consuelo y los ánimos de las chicas foreras, bien en su fuerza interior y las ganas de consumar la maternidad. El punto de inflexión para la autora será el fracaso de la inseminación artificial, la primera técnica que siguió. Este proceso requiere de unos factores específicos de la mujer y el hombre, la calidad del semen y la calidad ovárica aceptable de la mujer. Este tipo de técnica, como bien se describe en el libro, es menos invasiva en el cuerpo de la mujer; aunque su porcentaje de éxito es menor, debido a sus altas condiciones requeridas. Este procedimiento consiste en introducir en el cuerpo de la mujer del semen masculino, una vez se ha estimulado la ovulación. Laura pasó por la estimulación ovárica a base de hormonas y pinchazos, de ahí su inmunidad a las agujas, y tras no lograr la fecundación en su cuerpo por esta técnica se le sugirió que la otra alternativa sería la fecundación in vitro. Buscó refugio en un foro de internet, la soledad ante su situación, le estaba pasando factura. En el foro encontró el lugar idóneo donde consultar dudas, sentirse abrigada y comprendida, dejarse aconsejar, llorar y reír; pero ante todo cargar energías para seguir adelante. El chat le dio la seguridad de aceptar la realidad, comunicarse con las personas que le rodeaban, familia y compañeros de trabajo, haciéndoles partícipes de su circunstancia. En una palabra, logró aceptarse y no avergonzarse de su esterilidad.

La fecundación in vitro supuso para Laura, entra y salir del quirófano, convivir con los tiempos de espera, intentar ser paciente y no desesperarse ante las malas noticias. Mantener siempre la esperanza hasta el último segundo. A diferencia de la IA, la fecundación in vitro, la técnica es más compleja, necesita de intervención quirúrgica para obtener los óvulos y ser fecundados en el laboratorio. Y un tiempo de esperar en el laboratorio para comprobar que los embriones son viables para poder ser transferidos a la mujer. En esta fase, Laura sintió desesperación, derrota, fracaso. Incluso en algún momento contempló la posibilidad de abandonarlo todo e iniciar los trámites de adopción.

Las facilidades en el trabajo para llevar a cabo un embarazo, el apoyo constante de familiares y amigos, la confianza de sus doctores en culminar un embarazo y sobre todo la persistencia de Laura; impidió que ésta se hundiese en el fracaso de la segunda fecundación. Ante las pocas posibilidades que se les ofrecía por la incapacidad de crear óvulos suficientes; tuvo que decidir y aceptar la “ovodonación”. La actitud inicial de rechazo, fue cambiada tras consultar con sus chicas de Twitter, una donación de óvulos no le hacía menos madre. Así se grabó en la mente una frase: “No tendrá tus ojos, pero tendrá tu mirada, y no tendrá tu boca, pero tendrá tu sonrisa”. Accedió a este proceso y, por fin, el esperado embarazo se realizó. Laura nos describe los momentos de alegría por ello, mas, el embarazo de alto riesgo que padeció de la cama al sofá. Un parto prematuro amenazó la viabilidad de supervivencia de los dos niños. Pero las ganas de vivir y de lucha se mantuvo. Hoy, Antonio y Javier son la alegría de Laura y su marido.

Plantando cara a la fertilidad, es un libro sin más pretensión que guiar y acompañar a todas esas mujeres sometidas a estas técnicas de reproducción asistida. Una historia muy real, un vaivén de emociones y sentimientos; la superación de una mujer ante la adversidad del cuerpo; la constancia y persistencia, el amor de madre, la confianza en los profesionales. El valor de la amistad y el amor. El poder de las redes sociales.

Un libro sencillo, rápido de leer a pesar de algunos términos médicos con los que el lector se acaba familiarizando y empatizará de seguida con la protagonista. Un relato que nace del corazón para dar testimonio de una realidad muy cercana. Ser madre es un sentimiento único arraigado en las entrañas. Muy recomendable para mujeres que se encuentre en esta situación. Y también para quién desee saber en primera persona sobre el tema. Ágil, directo y con suficiente atracción para una tarde de lectura y aprendizaje.

“Porque yo, por fin, he recuperado la sonrisa y vuelvo a ser feliz”

Blog literario, reseñas

Laura Mª Puerto Martín madre escritora @LauraTeruel82

Enlaces:

Amazon

Blog

Twitter

 

2 Comentarios

  1. Me siento bastante identificada, atravese durante 8 años por ese carrusel de tratamientos y situaciones. 5 tratamientos, una FIV exitosa, una ovodonacion y finalmente un mágico embarazo natural. Total: 3 hijos. La naturaleza es insondable.
    Sin duda las experiencias ayudan , yo leía mucho para sentirme menos sola y entender.

    • Muchas gracias, Isabella por tu confianza y testimonio. Laura, escribe este libro para acompañar a todas esas mujeres en la misma situación.

Deja un comentario

Suscríbete al blog por correo electrónico

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir notificaciones de nuevas entradas.

Únete a otros 11.174 suscriptores

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: